Yoga para la Depresión

El yoga nos señala el camino para salir de la depresión y dirigirnos a un nivel más profundo de nuestro ser. Prueba estas posturas, ejercicios de respiración y mantras.

April 4, 2015    BY Gary Kraftsow

Cualquiera que haya sufrido de depresión entiende cuán profundo nos afecta la tristeza y los sentimientos de desamparo en todos los aspectos de nuestra vida. 

Nos afectan tanto, que sacuden al núcleo mismo de nuestra constitución psicológica y física.  Incluso el interactuar con nuestra familia y amigos se vuelve una dificultad.  ¿Y por qué pasa esto?  Porque nos identificamos con cosas que inevitablemente van a cambiar y nos apegamos a ellas.  Y conforme nuestros sentimientos y los demás síntomas de la depresión persisten, cada vez se nos hace más difícil liberarnos de dichos apegos y evitar “convertirnos” en aquello con lo que nos identificamos.   

El yoga nos enseña que no somos nuestros sentimientos ni nuestros síntomas, sino que vivimos una relación multidimensional con ellos.  Una manera de entender esta paradoja es imaginarse al Ser (purusha o consciencia pura) penetrando en cada una de las nueve dimensiones que forman nuestra experiencia humana. 

Las primeras tres dimensiones corresponden a nuestros estados de ánimo, pensamientos y comportamientos.  Nuestro sentido del ser (svabhava) se encuentra en los espacios en los que estas tres dimensiones se conectan entre sí.  Estas dimensiones interactúan con nuestra memoria, nuestro condicionamiento inconsciente y con la cuarta dimensión, -nuestros sistemas corporales- particularmente nuestro sistema nervioso autónomo.  Las cinco dimensiones restantes representan nuestro cuerpo, nuestras relaciones con la familia, la sociedad, el mundo y todo el cosmos.

Equilibra las Funciones Orgánicas

El yoga es el antídoto perfecto para los síntomas físicos, altibajos emocionales, pensamientos y comportamientos que genera la depresión.  Desde una perspectiva fisiológica, la depresión afecta a todo el cuerpo, incluyendo a los sistemas digestivo, respiratorio, hormonal y cardiovascular.  El impacto más importante de la terapia del yoga, se da en las funciones de los sistemas simpático y parasimpático del sistema nervioso autónomo.  La depresión crea un desbalance entre estos  sistemas, lo que impacta a la manera cómo nos sentimos y nos comportamos e incluso en las cosas que pensamos. 

El sistema nervioso simpático regula las funciones involucradas en la respuesta de “pelear, huir o paralizarse” que se activa cuando percibimos algún peligro.  El sistema nervioso parasimpático gobierna las funciones involucradas en las respuestas de “descanso y digestión” o “descanso y reposo” que son activadas cuando estamos en reposo.

Aunque algunos tipos de depresión incluyen la activación de sentimientos de agitación o ansiedad, los síntomas más comunes son fatiga, letargo, alteraciones del sueño y del sistema gastrointestinal así como disminución de la libido o del sentido del placer. 

La práctica de asanas con técnicas de respiración y relajación guiada ayudan a equilibrar al sistema nervioso.  Por ejemplo, practicar posturas de pie y extensiones con énfasis en el movimiento, combinado con técnicas de respiración activará la respuesta del sistema simpático y te dará energía. 

Levanta tu Estado de Ánimo

La manera en la que respondes emocionalmente a lo que sucede a tu alrededor y a lo que sientes dentro de ti está influenciada por recuerdos conscientes y condicionamiento inconsciente, así como por tus pensamientos, conducta y funciones orgánicas.  Cuando te deprimes, es común sentir tristeza, aflicción, desesperanza, vacío, indefensión, desesperación o vergüenza. 

En la antigüedad se usaba la meditación, el canto, la repetición de mantras, oraciones, y el apoyo de la familia, los amigos o la comunidad para levantar el ánimo.  La repetición de mantras –una de las herramientas más poderosas para este problema, junto con el pranayama– enfatiza tanto el significado de los mantras (artha) como los sentimientos o actitudes que generan (bhava).  Tradicionalmente, un maestro que te conozca bien podrá darte un mantra en particular para que trabajes con él.  Si no tienes un maestro, puedes empezar por usar el mantra que usaremos en esta clase o un símbolo que te lleve más allá de tus pensamientos distorsionados, levante tu ánimo, te conecte con fuentes de inspiración y sentimientos positivos y te aleje de la soledad y el aislamiento. 

La gente de la que te rodeas, las actividades en las que participas y los valores que tengas, también impactan profundamente tu estado de ánimo.  Así, las prácticas para esta dimensión incluyen el cultivar relaciones significativas –a lo que los yoguis llaman sangha o satsangha- lo que te puede llevar hacia personas y cosas que sean más positivas, que levanten tu ánimo y te llenen de sentimientos de amor y gozo, tolerancia, compasión y generosidad de espíritu. 

Despierta a tu Intelecto

Cuando estás deprimido, tu mente causa estragos en tus estados de ánimo, en tu comportamiento y en tus funciones orgánicas.  La depresión distorsiona tu auto concepto –las historias que te cuentas sobre ti mismo- y la manera como interpretas las cosas que pasan a tu alrededor.  Tus pensamientos se nublan por sentimientos de baja autoestima, culpa, arrepentimiento, un sentido de inutilidad, apatía y pesimismo -te ves atrapado en una espiral de autodestrucción. 

Es necesario tener la capacidad de concentrarse para poder crear estabilidad mental.  Una vez que puedas mantener tu atención centrada, usa formas de meditación más profundas como vichara (indagación), svadhyaya (auto reflexión) ypratipaksa bhavanam (reestructuración cognitiva) para desarrollar claridad, sabiduría y volver a darle vida a tu intelecto. 

También puedes recurrir a la lectura de textos sagrados o algún artículo que te inspire.  Quizá quieras renovar tu compromiso con tus creencias espirituales.  Es indispensable encontrar un sentido a la vida desde una perspectiva más amplia para sanar y liberar tu mente.  La meditación y el estudio son herramientas excelentes. 

Desarrolla tu Fuerza de Voluntad

El estar deprimido afecta radicalmente la manera en la que te tratas a ti mismo y tratas a los demás.  Por lo tanto, es común perder el interés en las actividades diarias (dimensión del comportamiento), dejar de lado el cuidado personal o alejarse de los amigos o compromisos sociales.  El cultivar la determinación, reforzar la fuerza de voluntad, ponerse metas y cumplirlas son prácticas importantes en el yoga y pueden ayudarte a vencer hábitos y comportamientos disfuncionales que podrían paralizarte y mantenerte deprimido. 

Para empezar, un terapeuta en yoga podría sugerirte una práctica específica (sadhana) que enfatice la disciplina y el control de impulsos.  Dicha sadhana puede incluir una práctica conocida como tyaga o renuncia selectiva -abstenerte de algo que habitualmente haces- con el objeto liberarte de apegos.  Puedes empezar por dejar algo que sabes que no es bueno para ti, como comer comida chatarra; eso te dará confianza en tu capacidad para cambiar de hábitos.  Pero, a fin de cuentas, la práctica de tyaga tiene que ver con renunciar a algo a lo que estés apegado, aunque no sea malo para ti –como comida que comes por entretenimiento, más que para nutrirte.  Esta práctica fortalece tu fuerza de voluntad y tus intenciones, haciéndolas más fuertes que tus hábitos. 

Crear algún tipo de ritual diario –algunos minutos de ejercicios de respiración o una caminata matutina- así como hacer algún tipo de servicio desinteresado, podrían ayudarte aún más a salir de un estado depresivo.  Hacer algo por ti o por los demás, no importa que tan pequeño sea, puede generar energía positiva e iniciarte en el camino hacia la recuperación. 

Toma el Primer Paso

Cada una de estas dimensiones –estado de ánimo, pensamientos, comportamiento y funciones orgánicas- se ve profundamente afectada por nuestros recuerdos y condicionamiento inconsciente.  Comprometernos a una práctica personal nos ayuda a liberarnos de pensamientos, sentimientos, deseos, conflictos, distracciones y patrones de comportamiento disfuncionales que disipan nuestra energía y nos mantienen encerrados en la depresión.  ¿Cómo? Purificando nuestra memoria y trayendo a la mente consciente nuestras impresiones e impulsos inconscientes.  Cuando podemos ver nuestros patrones claramente; sentirlos y experimentarlos como algo cambiante e impermanente, tomamos el primer paso para liberarnos de su influencia.  El purificar la memoria es el efecto combinado de todo el trabajo hecho en las cuatro dimensiones a través de una práctica integral, una que incluya mucho más que posturas de yoga.  Dicha práctica incluye todo lo que hacemos para cuidarnos –tomar caminatas en la naturaleza, hacer algún servicio desinteresado, conectar con amigos, incluso ir a trabajar o limpiar la casa. 

El purificar la memoria no significa desarrollar amnesia selectiva.  Significa que aprendemos a mirar las cosas como son, sin reaccionar a ellas o malinterpretarlas.  Una práctica integral, como la que presentamos en seguida, en la que respiración, sonido, significado y sentimiento se unen por medio de las posturas, pranayama, meditación y recitación de mantras, puede ayudar a controlar y dirigir toda tu energía hacia una transformación profunda y duradera en todos los niveles de tu ser.

Una Práctica Integral Contra la Depresión

Esta secuencia trabaja en múltiples niveles, usando posturas, pranayama, canto y meditación con mantra.  Las posturas enfatizan más la respiración que la forma en sí.  Esta práctica centrada en la respiración tiene un impacto directo en tus funciones orgánicas –particularmente en tu sistema nervioso autónomo (SNA)- balanceando las respuestas del sistema nervioso simpático y parasimpático. 

En esta práctica la inhalación enfatiza la expansión del pecho y la caja torácica.  Este método de inhalación, a diferencia de la respiración que empieza en la barriga, activa más directamente la respuesta del sistema nervioso simpático y genera energía.  Ciertas posturas usan antah kumbhaka, o retención de la respiración después de la inhalación, lo cual incrementa su efecto energizante.  Cuando practiques esta retención, siente como si siguieras inhalando y extendiendo ligeramente el movimiento en lugar de sólo aguantar la respiración y tensar.

Esta práctica también enfatiza el poder del canto y de la meditación auto reflexiva, herramientas del yoga tradicional y de la escuela del tantra.  El canto que usamos,Om jyotir aham, significa “Soy la luz de la consciencia pura”.  Las técnicas específicas de respiración en las asanas y pranayama impactan directamente las funciones orgánicas, mientras que el canto y la meditación tienen una influencia positiva en tu estado de ánimo, en tu auto-concepto y en tu comportamiento.  Haz el canto completo en una exhalación.  Además, presta atención a la relación entre el fluir de la respiración y al movimiento de tu cuerpo.  Aunque el énfasis principal está en la respiración y en el sonido, los detalles de la postura también son importantes. 

Al cantar el mantra, relaja y abre la boca por completo.  Imagina que tu cuerpo es la caja de resonancias que forma un bambú hueco y permite que la vibración del mantra impregne todo tu ser.  Conforme vayas entrando a la meditación que está al final de la práctica, seguirás sintiendo ese efecto vibratorio y su significado reposando en todo tu cuerpo –es ahí donde yace el verdadero poder de la práctica. 

La meditación es un arte sutil, que inicia cuando aprendemos a centrar nuestra atención en un solo punto y la sostenemos ahí por un periodo de tiempo prolongado.  La práctica que sigue trabaja con el mantra y su significado.  Conforme vas centrando tu atención en el mantra, tu ser va absorbiendo su significado y puedes transformar tu estado de ánimo radicalmente, e incluso tu propio auto-concepto.

 1. Consciencia del Cuerpo

Objetivo: centrar el cuerpo, la mente y la respiración.

Cómo: ecuéstate sobre tu espalda, con los pies abiertos un poco más que el ancho de tu cadera, los brazos a tus costados.  Cierra tus ojos y entra a un estado de sensibilidad consciente.  Toma nota de cómo están tu mente, tus pensamientos, sentimientos y sensaciones.  Date cuenta de donde estás en el tiempo y en el espacio, recostado en el piso de tu casa o de tu salón de clase, en la ciudad o pueblo en el que estés.

Expande tu conciencia y mentalmente mírate en el país en el que estás, luego ve más profundo y mírate en el planeta tierra, luego ve a la tierra como el tercer planeta de nuestro sistema solar.  Imagina al sol en el centro de nuestro sistema solar, irradiando luz.  Y luego, más allá, nuestro sistema solar, que está al final de la espiral de la galaxia llamada La Vía Láctea, en cuyo centro hay una luz increíblemente brillante. 

Trae tu consciencia gradualmente desde la sensación de vastedad de la galaxia hacia el sistema solar, luego al planeta Tierra, luego al país en el que estás, luego a la ciudad y luego el edificio y el cuarto en el que estás. 

Trae tu atención hacia tu cuerpo.  Siente como pulsa con energía, siente como vibra lleno de vida.  Date cuenta de tus sentimientos y tus pensamientos.  Regresa a un estado de presencia consciente. 

Ahora centra tu atención en la punta de tu nariz y siente la respiración entrando y saliendo de tu cuerpo.  Gradualmente profundiza tu inhalación y alarga tu exhalación.  Mientras inhalas, siente como se expande tu pecho y se infla tu barriga.  Al exhalar, siente como se desinfla tu barriga. 

2. Tadakamudra (dos versiones)

Objetivo: coordinar los movimientos de brazos y pies –simétrica y asimétricamente- con el fluir de la respiración.

Cómo: Recostado en el piso, inhala profundamente y exhala completamente, los brazos a los lados, palmas hacia el piso.  

Versión Asimétrica

En la inhalación levanta tu brazo izquierdo al mismo tiempo que flexionas tu pie derecho extendiendo el talón.  Al exhalar regresa tu brazo izquierdo al mismo tiempo que relajas tu pie derecho.  Repite con el brazo derecho y el pie izquierdo.

Adaptación de la Respiración:
Empieza contando del uno al cuatro tanto en la inhalación como en la exhalación.  Incrementa el conteo cada vez que hagas una repetición, hasta llegar a seis.  Haz esta versión dos veces en cada lado, alternando la combinación de brazos y pie.  

Versión Simétrica

En la inhalación, levanta ambos brazos y flexiona ambos pies, extendiendo los talones.  Al exhalar baja ambos brazos y relaja ambos pies. 

Adaptación de la Respiración:
Cuenta del uno al seis tanto en tu inhalación y como en tu exhalación.  Haz esta versión dos veces. 

Recordatorio: Lleva la barbilla ligeramente hacia el pecho para que tu cuello se mantenga largo (aunque no aplanado).  Después de la última repetición descansa por una o dos respiraciones. 

3. Dvipada Pitham (dos versiones)

Objetivo: Relajar el cuello y la espalda alta y baja, además de alargar suavemente el área entre el abdomen y los muslos.

Cómo: Recuéstate boca arriba con las rodillas dobladas y los pies apoyados en el piso, alinea tus pies con tus isquiones, los brazos a tus costados, palmas hacia abajo.  Inhala y exhala completamente. 

Versión Clásica

En la inhalación presiona tus pies y levanta tu pelvis hacia el techo, levantando tu espina dorsal vértebra por vértebra hasta que la espalda alta esté suavemente alargada y el cuello se aplane sobre el piso.  Deberás sentir el alargamiento en tu abdomen y en la parte frontal de los muslos.  En la exhalación baja la espalda vertebra por vertebra hasta que la pelvis llegue al piso.  Repite tres veces.

Versión con los Brazos Extendidos

En la inhalación presiona tus pies y levanta tu pelvis hacia el techo, al mismo tiempo que llevas los brazos hacia arriba, descansando la parte posterior de tus manos en el piso.  En la exhalación ve regresando la espalda, la pelvis y los brazos al piso, con las palmas hacia abajo.  Repite tres veces.  Descansa por una o dos respiraciones. 

4. Urdhva Prasarita Padasana (dos versiones)

Objetivo: Alargar la espina dorsal, la espalda y la parte posterior de las piernas.

Cómo: Lleva ambas rodillas hacia el pecho, los brazos a tus costados, palmas hacia abajo.  Inhala y exhala completamente. 

Versión Asimétrica

En la inhalación levanta tu brazo izquierdo hacia arriba al mismo tiempo que extiendes tu pierna derecha hacia el techo, mantén tu rodilla izquierda hacia el pecho.  Al exhalar regresa tu brazo izquierdo al piso, dobla la rodilla derecha, llévala hacia tu pecho y relaja el pie.  Repite con el brazo derecho y pierna izquierda. 

Adaptación de la Respiración
Empieza contando del uno al cuatro tanto en la inhalación como en la exhalación.  Incrementa el conteo cada vez que hagas una repetición, hasta llegar a seis.  Haz esta versión cuatro veces en cada lado.  

Versión Simétrica

 En la inhalación levanta simultáneamente ambos brazos hacia arriba; levanta ambas piernas al techo, extendiendo los talones.  Al exhalar baja los brazos, lleva tus rodillas hacia el pecho y relaja tus pies. 

Adaptación de la Respiración:
Inhala y exhala contando del uno al seis.  Hazlo dos veces.  

Recordatorio:
Mantén la barbilla ligeramente hacia tu pecho, para evitar tensión en la parte posterior del cuello.  Al terminar lleva las plantas de los pies al piso y descansa por una o dos respiraciones. 

5.  Chakravakasana

Objetivo: Alargar la espalda.

Cómo: Toma la postura de la mesa, con tus rodillas a lo ancho de tu cadera y las manos directamente bajo tus hombros.  Inhala profundamente y exhala por completo. 

Al inhalar expande tu pecho y aléjalo de tu abdomen, alargando el frente de tu torso y aplanando tu espalda.  Levanta un poco la barbilla.

Exhala al tiempo que sumes la barriga, redondeas la espalda baja, doblas los codos y llevas el pecho y el abdomen hacia tus muslos, caderas a los talones y frente al piso.

Repite tres veces.

6. Vajrasana (adaptación)

Objetivo: Introducir el canto del mantra Om jyotir aham en la exhalación, dicho mantra se enfoca en las cualidades de la luz, tales como iluminación, claridad, resplandor y brillantez. 

Cómo: Empieza sentándote en tus talones y luego incorpórate para quedar de rodillas.  Inhala profundamente y exhala por completo.

En la próxima inhalación levanta tus brazos al frente y hacia arriba y mentalmente canta “Om”.  Al exhalar canta “Om” con tu voz como de bambú hueco e inclínate hacia el frente, llevando tus brazos a tu espalda, manos hacia tu sacro con las palmas hacia arriba; tu pecho y barriga van hacia tus muslos y tu frente al piso.  Repite la secuencia seis veces. 

Modificaciones: Ve alargando poco a poco la exhalación y agrega otra palabra al mantra de esta manera: 

Om – dos veces
Om jyotir – dos veces
Om jyotir aham – dos veces

Al terminar la última secuencia quédate en la postura del niño por una o dos respiraciones, luego siéntate en tus talones y descansa. 

7. Tadasana

Objetivo: Activar el sistema nervioso simpático aún más por medio de la ejecución de movimientos más largos en una postura de pie, reteniendo la respiración después de la inhalación y coordinando los movimientos con el mantra en la exhalación.  

Cómo: Párate con los pies a lo ancho de la cadera.  Inhala profundamente y exhala por completo. 

En la próxima inhalación levanta los brazos a los lados y hacia arriba, al mismo tiempo que levantas los talones del piso y mentalmente cantas “Om”.  Retén la respiración después de la inhalación mientras cantas mentalmente “Om”.  

Al exhalar, canta “Om” con tu voz como de bambú hueco, al tiempo que bajas los brazos hacia los lados y hacia abajo y regresas tus talones al piso.  Repite seis veces. 

Modificaciones: Ve alargando poco a poco la exhalación y agrega otra palabra al mantra de esta manera:

Om – dos veces
Om jyotir – dos veces
Om jyotir aham – dos veces 

Al terminar la última secuencia descansa en tadasana por una o dos respiraciones. 

8. Virabhadrasana I (adaptación)

Objetivo: introducir movimientos más amplios en una postura de pie y coordinar dichos movimientos con el canto del mantra. 

Cómo: Desde tadasana, con los pies apoyados a lo ancho de cadera, da un paso al frente con el pie izquierdo, gira un poco los dedos del pie de atrás hacia la derecha. 

Inhala profundamente y exhala por completo.  En la siguiente inhalación, levanta el pecho, levanta los brazos y dobla la rodilla del pie de enfrente.

Abre las palmas como si las dirigieras hacia la fuente de la luz, cantando mentalmente “Om jyotir aham”. 

En la siguiente exhalación canta “Om jyotir aham” al tiempo que bajas tus palmas a la coronilla de tu cabeza, las deslizas por tu frente y garganta, y las pones en tu pecho, como si llevaras esa luz hacia tu corazón.

Permanece en esa posición al tiempo que inhalas y sientes cómo tu corazón se llena de luz; exhala y baja tus brazos, estira tu pierna izquierda y sal de la postura.  Repite una vez más.  Regresa a tadasana y descansa por una o dos respiraciones antes de que cambies al otro lado. 

Haz la misma postura con el canto una vez más, pero esta vez, en lugar de llevar tus manos al pecho, llévalas al área de tu ombligo, como si llevaras luz a esa zona. 

Inhala por una segunda vez al tiempo que sientes cómo toda esa área se llena de luz; exhala y sal de la postura.  Repite una vez más y luego descansa por una o dos respiraciones antes de cambiar al otro lado.  Haz toda la secuencia cuatro veces de cada lado, luego regresa a tadasana y descansa por una o dos respiraciones.  

9. Chakravakasana

Propósito: Alargar la espalda.

Cómo: Toma la postura de la mesa, con tus rodillas directamente bajo tu cadera y tus manos directamente bajo tus hombros.  Inhala profundamente y exhala por completo. 

Al inhalar expande tu pecho y aléjalo de tu abdomen, alargando el frente de tu torso y aplanando tu espalda.  Levanta un poco la barbilla. Exhala al tiempo que sumes la barriga, redondeas la espalda baja, doblas los codos y llevas el pecho y el abdomen hacia tus muslos, caderas a los talones y frente al piso. Repite seis veces. 

Pranayama y Meditación para la Depresión

Pranayama

Objetivo: Coordinar la regulación de la respiración, el canto del mantra y visualizaciones

Cómo: Siéntate en sukhasana, si es necesario sobre una cobija, un cojín o en una silla.

Alarga tu espina dorsal y relaja tu cuerpo para que puedas centrar tu atención constante en la respiración.  Puedes tener los ojos cerrados o semi-abiertos.  Ahora trae tu atención hacia la coronilla.  Inhala profundamente y exhala por completo.  Hazlo contando del uno al seis tanto en la inhalación como en la exhalación. 

Serie 1
Al inhalar, canta mentalmente “Om jyotir aham”, mientras llevas tu atención hacia tu corazón.  Conteniendo la respiración después de la inhalación, canta mentalmente “Om jyotir aham” una vez más.  Imagina que la luz se expande en tu corazón.  Exhala y vuelva a cantar mentalmente “Om jyotir aham” e imagina que la luz emana de tu corazón mientras regresas tu atención hacia la coronilla. 

Serie 2
Al inhalar canta mentalmente “Om jyotir aham” mientras llevas tu atención de la coronilla hacia el ombligo.  Conteniendo la respiración después de la inhalación, canta mentalmente “Om jyotir aham” nuevamente.  Imagina que una luz se expande en tu barriga.  Al exhalar, canta mentalmente “Om jyotir aham” e imagina que la luz se irradia desde tu estómago mientras regresas tu atención hacia la coronilla.  

Regresa a tu respiración natural por una o dos respiraciones.  Después continúa con la serie tres. 

Serie 3
Al inhalar canta mentalmente “Om jyotir aham”, mientras llevas tu atención desde la coronilla hasta el perineo.  Conteniendo la respiración después de la inhalación, canta mentalmente “Om jyotir aham” nuevamente.  Imagina que una luz se expande en tu perineo.  Al exhalar, canta mentalmente “Om jyotir aham” e imagina que la luz se irradia desde tu perineo mientras regresas tu atención hacia la coronilla.

Meditación
Al terminar la serie tres, quédate quieto y regresa a tu respiración natural.  Completamente presente, imagina que irradias luz desde tu interior, desde tu perineo hasta tu coronilla.  Imagina que estás sentado en un círculo radiante y descansa en esa luz.  

Consigue la Ayuda que Necesites

La depresión es mucho más que sentirse triste.  La tristeza es un estado de ánimo normal y saludable que nos es útil para lidiar con eventos como pérdidas y desilusiones.  Se vuelve patológica cuando su nivel de intensidad, duración o frecuencia empiezan a impactar significativamente tu auto-imagen y tu capacidad para percibir el mundo a tu alrededor (a lo que llamo la dimensión del pensamiento) o limita tu rol en la vida y en tu capacidad para funcionar en ella (la dimensión conductual).  Aunque el yoga puede beneficiar profundamente a los que sufren de depresión, si los síntomas persisten a pesar de todos tus esfuerzos, te recomiendo buscar la ayuda de un profesional. 

Gary Kraftsow
Gary Kraftsow has been a pioneer in the transmission of yoga for health, healing and personal transformation for over 40 years and is known as a leading expert in Yoga Therapy. He began his study of yoga and yoga therapy in India with T.K.V. Desikachar, in 1974 and received a Viniyoga Special Diploma from Viniyoga International in Paris, France in 1988.

Gary graduated with a BA, Magna Cum Laude, from Colgate University in 1976, and received his Masters Degree in Psychology and Religion from... Read more>>

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