Rompiendo las reglas del yoga: por qué los pies paralelos no son siempre la mejor opción

Siempre he estado de pie como una bailarina, con los pies hacia afuera.

Cuando comencé a practicar yoga, mi hábito natural de rotar los pies hacia afuera fue desalentado insistentemente. Me incentivaban a “corregir” mi postura colocando mis pies paralelos separados la distancia del ancho de las caderas. Mis maestros me advirtieron que la base de una postura es un poco como el cimiento de un edificio: cuando es fuerte, parejo y estable, el resto del edificio está bien soportado. Pero cuando la base es inestable o está mal alineada, el edificio corre el riesgo de tambalearse hacia un lado, como la Torre de Pisa. Con mis pies girados hacia afuera, me estaba preparando para colapsar como la obra defectuosa de la arquitectura italiana. Poner en paralelo mis pies me prepararía para el éxito.

Como soy bien educada, obedientemente puse en paralelo mis pies, perfectamente alineados con los lados de mi colchoneta. Pero, tal como lo revelaron los maestros de yoga enfocados en la anatomía —como Paul Grilley— esta indicación práctica y universal tiene un problema: colocar los pies paralelos entre sí no es igual a estar bien alineado en las caderas.

La razón es la variación esquelética. Cada persona tiene una forma diferente de huesos y articulaciones. Mientras que la cavidad de tu cadera quizás mire directamente a un costado, la del yogui a tu lado puede mirar más hacia adelante. Esta diferencia en la orientación cambia la forma en que desciende el fémur desde la pelvis.

Considera esto: si la cavidad de tu cadera está orientada más hacia el costado (como la mía), cuando el fémur está en una posición neutra dentro de la cavidad (es decir, sin rotación interna o externa) tus pies rotarán hacia afuera naturalmente. Si los coloco paralelos, puede que se vean muy ordenados, pero para esto tengo que rotar la cadera hacia adentro. Una persona que tiene la cavidad de la cadera naturalmente orientada hacia adelante, tendrá sus pies naturalmente orientados hacia adelante. Cuando las caderas están neutras (es decir, sin rotación), sus pies hacen un 11 perfecto.

¿Qué es más importante para la estabilidad: cómo se ven los pies o la posición del fémur en la cadera?

Para sumar más confusión, el fémur (hueso del muslo) o la tibia pueden rotar en su recorrido hacia el pie, alterando la orientación funcional de la rodilla y la articulación del tobillo. Por ejemplo, una persona que tiene una tibia (el hueso más grande de la pantorrilla) que rota hacia afuera en su trayecto desde la rodilla hasta el tobillo, puede tener los pies rotados hacia afuera, porque su hueso ha rotado. Si esta persona coloca sus pies en paralelo, estará rotando los muslos hacia adentro.

¿Qué es más importante para la estabilidad: cómo se ven los pies o la posición del fémur en la cadera?

Teniendo todo esto en cuenta, uno puede ver que es lógico que la posición del fémur en la cadera (la articulación más grande y con más peso del cuerpo) sea más importante para la estabilidad y funcionalidad que la dirección en la que se encuentran los dedos de los pies. En realidad, la costumbre de colocar los pies paralelos puede provocar en algunas personas la pérdida de su alineación más natural y estable.

Por supuesto, es todo un reto explorar esta variación esquelética en una clase grupal. Como no puedes ver fácilmente la orientación de la cadera o la espiral que trazan tus huesos, debes determinar tu mejor alineación de manera indirecta, observando tus rodillas y tus pies. Haz esta prueba: en la postura de la montaña, coloca las rodillas mirando hacia adelante. ¿Qué hacen tus pies? ¿Rotan naturalmente hacia afuera o hacia adentro?

Para hacer esta evaluación, asegúrate tener los arcos de los pies despegados y las piernas bien activadas. Si el arco interno colapsa o los estabilizadores de la cadera están débiles, las rodillas pueden caer una hacia la otra. No importa si tienes los pies planos, activa los arcos para alinear la rodilla correctamente. También puedes inferir la orientación de tus caderas observando el rango de movimiento en la articulación, para ver qué movimientos son accesibles o inaccesibles. Por ejemplo, ¿puedes “encuadrar” tus caderas con el borde de la colchoneta en virabhadrasana II? Si es así, es probable que las cavidades de tus caderas miren hacia los lados y te permitan una rotación externa profunda. ¿Te sientes cómodo al sentarte con los muslos rotados hacia adentro en virasana? Entonces es posible que tengas las cavidades de la cadera con orientación anterior y te sea más fácil hacer una rotación interna. Si eres curioso acerca de tu rango de movimiento en las distintas posturas, comenzarás a tener una idea más clara de tu paisaje óseo. 

A pesar de que mi alineación natural es con los pies hacia afuera, generalmente coloco los pies en paralelo en la clase de yoga. Si lo hago mediante una ligera rotación interna en la cadera (en vez de hacerlo desde las rodillas), se convierte en una oportunidad interesante para explorar un patrón de movimiento no habitual. 

Hoy en día, ya no considero que los pies en paralelo sean la única opción “correcta”. Como estudiante, me permito ser flexible en vez de dogmática en mi alineación. Como docente, animo a mis alumnos a tener la mente abierta y curiosa para aprender sobre sus cuerpos y a sentir la práctica desde adentro, en vez de construir su alineación sobre requisitos estéticos predeterminados.

Entonces, en tu próxima práctica de yoga, explora cómo se siente cambiar la posición de tus pies. Lleva esta exploración a diferentes posturas y partes de tu cuerpo. Las diferencias entre los esqueletos no se limitan a la orientación de la cadera y la espiral de la tibia, cada hueso y articulación en tu cuerpo (hombro, columna vertebral, muñeca) tiene una forma única y lo que funciona para otra persona puede no funcionar para ti.

En lugar de hacer una postura “correcta”, permite que tu percepción sobre tus diferencias esqueléticas transformen tu práctica de yoga en un espacio abierto para seguir investigando. Como maestros, tener en cuenta la diversidad interna del cuerpo humano también nos ayuda a marcar las posturas desde una perspectiva más funcional y a investigar más de cerca antes de corregir automáticamente la alineación de un alumno.

Fotografía: Michelle Linteris
 

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Rachel Scott

Rachel Scott

Rachel is an author, yoga teacher, and educational nerd who loves helping yoga teachers find their voice and develop their skills. As an instructional designer, she gives passionate yogis and studio... Leer más>>  

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